Insumos, recetas y producción con costo real

Para los negocios donde lo que se compra no es lo que se vende. El material se lleva en mililitros o gramos, la fórmula queda escrita y al producir —o al cobrar el servicio— se descuenta solo, con lo que costó de verdad.

Módulo de insumos de Zentivy con alcohol, esencias, frascos, gasas y guantes, cada uno con su cantidad disponible en su unidad de medida, su costo promedio y su valuación
El alcohol en mililitros, los frascos en unidades y los guantes en pares. Cada uno con lo que cuesta de verdad.

Qué resuelve

Trece cosas que separan llevar los insumos de verdad de anotarlos en una libreta.

  1. Insumos, no productos

    El alcohol, el tinte, el tóner o los guantes van en su propio módulo. Nunca aparecen en la venta, en el catálogo ni en la vitrina, así que no hay forma de ofrecerle a un cliente el litro de alcohol por error.

  2. Y los que además vendes sueltos

    El frasco que vendes vacío es el mismo que llenas. Lo enlazas con el producto que ya tienes en inventario y se cuenta una sola vez: no lo das de alta dos veces ni llevas dos conteos que se desincronizan al primer movimiento.

  3. En la unidad en la que gastas

    Mililitros, gramos, unidades, pares, cajas, metros. Y con decimales: dosificar 12,5 ml o media gasa se registra como pasó, no redondeado a algo que no ocurrió.

  4. El costo por mililitro sale solo

    Registras la compra como la hiciste —«$18.000 el litro»— y el sistema deriva cuánto te cuesta cada mililitro. Nadie sabe eso de memoria, y es el número del que depende todo lo demás.

  5. Recetas: la fórmula, escrita una vez

    La lista de lo que se gasta junto, con la cantidad de cada cosa. Deja de vivir en la cabeza de una persona y no se pierde el día que esa persona no está.

  6. Producir descuenta y entrega

    Una sola acción: bajan los ingredientes y entran al inventario las unidades terminadas, listas para vender. En vez de cinco anotaciones a mano que alguien va a olvidar un martes ocupado.

  7. El costo real, no el estimado

    Lo que costó producir es la suma de lo que de verdad salió de tus lotes, dividida entre las unidades que salieron. Ese valor entra como costo del producto terminado, así que al venderlo la utilidad ya es la correcta.

  8. Merma sin inventar números

    Si esperabas diez y salieron nueve, lo dices. Los insumos ya se gastaron: el costo total no baja, sube el costo por unidad. Es lo contablemente correcto, porque esa pérdida la paga lo que sí se puede vender.

  9. Servicios que descuentan su material

    Le escribes la receta a un servicio y, al COBRARLO, el material baja solo y su costo queda en esa cuenta de cobro. Es lo que acaba con el 100 % de utilidad falsa que muestran los sistemas donde un servicio no cuesta nada.

  10. Te dice si alcanza antes de empezar

    Ingrediente por ingrediente: lo que hace falta contra lo que hay, y cuántas unidades puedes hacer con el material de esa sede. Si falta algo, no se gasta nada: la producción se cancela entera.

  11. Avisos cuando se está acabando

    El mismo buzón de los productos avisa por los insumos: agotados y por debajo del mínimo, en su unidad de medida. Y si el insumo vence, también por lo vencido y lo que está por vencerse.

  12. Historial de cada gramo

    El kardex muestra todo lo que entró y salió, con la fecha, el motivo, la persona y lo que costó. Un consumo que tomó de tres lotes queda como un solo movimiento legible, no como tres líneas sueltas.

  13. Deshacer sin romper nada

    Anular una producción devuelve los insumos a sus lotes y retira lo fabricado, siempre que no hayas vendido nada de ese lote. Si ya salió una unidad, el sistema lo impide y te dice cuántas.

Preguntas sobre insumos, recetas y producción

Un producto es lo que vendes. Un insumo es lo que compras y gastas sin venderlo: alcohol, esencias, tinte, tóner, guantes, gasas. Van en módulos distintos a propósito, porque un insumo no debe aparecer nunca en la venta ni en el catálogo, y porque se mide distinto: el producto va por unidades enteras y el insumo por mililitros o gramos con decimales.

Cada compra de insumo guarda su costo por unidad de medida. Al producir con una receta, el sistema suma lo que de verdad salió de cada lote y lo divide entre las unidades que salieron. Ese valor entra como costo del lote terminado, y es el que usa la utilidad cuando lo vendes. No es un estimado ni un promedio general.

Cada compra es un lote independiente con su costo. Al producir se gasta primero el lote que vence antes —o el más antiguo si no manejas vencimientos— y se cobra el costo de ese lote. Por eso dos producciones de la misma receta pueden costar distinto, que es lo que de verdad pasó.

Sí, y es el caso más común. Una receta puede apuntar a un servicio en vez de a un producto: al cobrar la atención, los insumos se descuentan solos y el costo real queda en la cuenta de cobro. También puede no apuntar a nada, para registrar un gasto que se repite igual todas las veces.

El plan Básico incluye 100, el Pro 500 y el Star ilimitados. Se cuentan los que tengas activos, así que eliminar uno libera cupo. Las recetas y las producciones no tienen tope en ningún plan.

El catálogo —los nombres, las unidades, los mínimos— es de la empresa, y las existencias son de cada sede, porque el material está físicamente en un sitio. Producir gasta el material de la sede que elijas y el producto terminado entra en esa misma sede.

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